domingo, 28 de mayo de 2017

Toda historia tiene un principio. Y un(a) FINAL.

Toda historia tiene un principio. Y un(a) final. La nuestra tenía fecha propia. 27 de mayo. Aunque, en este caso, no se trata del final de la historia sino del principio de algo aún más grande. De ese empujoncito para seguir creciendo cada vez más y más, de seguir viendo al alavesismo a cada día más vivo y a Vitoria cada vez más ilusionada. El principio, esperemos, de más finales.

El día de ayer fue increíble. Un sueño hecho realidad, una realidad de ensueño. Puro alavesismo corriendo por las venas desde el punto de la mañana hasta el último parpadeo de la noche. Muchas ganas, mucha ilusión, muchísimo disfrute. Volvíamos a jugar una final. Para mí, la primera. Qué locura pero... ¡Bendita locura! Gasteiz entero en Madrid, Madrid invadido por Gasteiz... Albiazul, miraras por donde miraras. Desde la gente en el metro deseándonos suerte hasta la emoción bombeada por todo corazón alavesista. Un día para disfrutar y para soñar, porque era posible, porque nos lo creímos.

Al final no pudo ser pero nosotros jamás dudamos de nuestro equipo. De que darían todo y se dejarían el alma hasta el último segundo fuera cual fuera el resultado. Nosotros, por nuestra parte, prometimos hacer lo propio desde la grada. Y así fue. Ambas partes cumplimos el trato y tiramos el Calderón abajo (nunca mejor dicho jejeje). Y saltamos, y cantamos, y animamos, y bailamos, y celebramos, y sufrimos y ante todo... Disfrutamos. Mucho. Y acabamos rendidos a los pies de un equipo que nos ha dado absolutamente todo esta temporada, y acabaron rendidos a los pies de una afición que lo ha dado absolutamente todo esta temporada también. ¡Y lo que nos queda por dar!

Ayer salimos del Calderón como campeones porque es lo que somos. Porque somos los supervivientes de un naufragio que nos llevó a un infierno del que parecía imposible salir y al que, sin embargo, le hicimos frente. Porque somos el resultado de haber subido mucho por haber estado también muy abajo. De sufrir y jamás abandonar y acabar encontrando en la final de ayer la recompensa a tantísimo esfuerzo. Aunque en realidad, la recompensa ha estado siempre en cada jornada, en cualquier división; por haber tenido la oportunidad de dejarnos la voz una vez tras otra y demostrar que nunca nos daríamos por vencidos.

De hecho, tuve durante todo el partido de ayer una frase que Iraultza sacó en un tifo cuando, estando en 2.B, nos enfrentamos en copa también contra el Barça. "Gurekin bukatu zutela uste zuten. Ez gara inoiz hilko" que, viene a significar: "Creían que habían acabado con nosotros. No moriremos jamás." Y realmente así ha sido, gracias al convencimiento de que jamás podrían acabar con nuestra ilusión fue como, en cuatro años, pasamos de jugar una eliminatoria a jugar la final. De 2.B a Primera. Me sigue entrando vértigo solo de pensar la velocidad a la que hemos subido, como la espuma. Y seguiremos subiendo, y seguiremos creciendo, y seguiremos luchando, siempre. Porque es el único camino que conocemos.

Se acabó. Vitoria vuelve a la normalidad. Aunque en realidad nada volverá a ser como antes porque días como el de ayer siempre quedarán en la memoria de esta ciudad.

Llegó el momento de colgar camisetas, bufandas y banderas, con la vista puesta en un agosto al que esperaremos ansiosos "para disfrutar como cada domingo con el Deportivo."

Y cambiarán caras y dorsales, ley de vida en esto del fútbol. Pero, en todo caso, jamás se marcharán de Vitoria. Nunca se irán del Alavés. Porque su huella siempre permanecerá en nuestra memoria, y nuestro corazón siempre será suyo. Espero que en alguna parte del suyo guarden nuestro recuerdo también.

Eternamente agradecidos.

Morimos por ti, ¡Glorioso!

27/05/2017. Una fecha para el recuerdo.

Sigamos escribiendo juntos nuestra historia. Somos grandes. Y lo somos, porque jamás dejamos de creer que lo éramos.

ZUGATIK GU BIZI GARA GLORIOSO!!!


2 comentarios:

  1. Genial como has expresado los sentimientos de todos los alaveses. Gracias, un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡¡Gracias!! Fueron días muy intensos la verdad... ¡Buenos recuerdos!

      Eliminar