domingo, 2 de julio de 2017

20 veces hasta la luna.

Llego tarde, ya lo veo. Sé que se me han pasado ya las 12 y que llego tarde. Como siempre, vaya. Pero llego, que es lo importante. Como siempre también, vaya.

Y llego con el corazón lleno de cariño y la boca llena de gracias. Llego con un día más que ayer y, de rebote, también un año más. Y ya van 20. Cambiamos de década, le damos la bienvenida al primer patito. Parece increíble, ¿verdad? ¡¡Cómo vuela el tiempo!! Cuántos días caben en esos 20. Cuántas horas, cuántos momentos, cuántos buenos y malos, cuántas historias y sobre todo, cuánto cariño. Y es aquí donde entro yo a daros las gracias.

Por el día de hoy, por supuesto, pero sobre todo por cada uno de estos 20 años que me habéis aguantado. Los que habéis estado desde el día 0, las que habéis crecido conmigo y los que os habéis incorporado más recientemente pero, en cualquier caso, todos aquellos que habéis estado incondicionalmente, pase lo que pase.

Gracias, de corazón, por todos los consejos. Por todas las recomendaciones tras las que, sin embargo, siempre me habéis dejado elegir mi propio camino. Y siempre me habéis ayudado a andarlo. Gracias por la confianza, por hacerme sentir que era capaz de tomar mis propias decisiones (desde elegir los calcetines para ponerme cuando era una enana hasta hoy en día). Y sobre todo, por no haber dudado nunca de ellas, por haberme dado las herramientas y haber aplaudido siempre el resultado, fuera cual fuera. Porque no hay nada más bonito que sentirte no solo acompañada sino muy bien acompañada en este camino. Por hacerme creer en mí misma, tan difícil a veces y, sin embargo, tan necesario. Me dais la fuerza para comerme el mundo entero.

Gracias, de corazón, por haber crecido conmigo. Por haberme dejado avanzar a mi ritmo y, sin embargo, haber marcado también mi avance. Por haber dado junto a mí los primeros pasos de cada aventura. Empezamos el camino con apenas 3 añitos y 17 más tarde, aquí seguimos, con las mismas miradas cómplices, las mismas risas y la misma confianza, después de haber abierto mil nuevas etapas y haber cerrado otras tantas. También, por supuesto, gracias a los que os fuisteis cruzando en mi camino en las etapas posteriores, a todos los que habéis ido formando parte de este baile.

Gracias, de corazón, a los que no habéis podido estar hoy aquí, porque habéis sido capaces de hacerme sentir muy muy muy querida incluso a muchos kilómetros de distancia. Y es que si algo he aprendido estos dos últimos años es que, por mucho que nos pese, la distancia siempre será algo con lo que tendremos que aprender a vivir, pero no hay nada más bonito que un abrazo en una tarde de reencuentro. Nunca podremos estar con todos los que querríamos a la vez. Ni siquiera verlos todo el tiempo que gustaría. Siempre nos "faltará" alguien, pero lo bonito también lo encontramos en ese preciso punto. En que nos falte. En que notemos su falta porque eso quiere decir que aún más notamos su presencia. Y es por ello que la echamos de menos. No hay nada más bonito que querer, haya los kilómetros que haya de por medio. Solo son motivos para recorrerlos.

Así que de corazón, GRACIAS, a todos los que, presentes o ausentes físicamente, estáis siempre presentes en mí. A los que habéis formado y, ante todo, formáis parte de estos 20 años. Podría hacer una lista interminable y escribiros un libro entero a cada uno pero, como comprenderéis, no me da el tiempo. Ni la tinta tampoco. Y es que quiero seguir gastándola en escribir muchos más momentos junto a todos vosotros. GRACIAS, por el cariño, porque mueve el mundo. Y el mío, desde luego, lo movéis todos vosotros. Hoy y... los 364 restantes. SWEET 20. Y sí, lo son, son muy dulces porque habéis conseguido endulzarlos entre todos. Durante cada día que los han compuesto.

Felices 20 a todos vosotros, por haberlos vivido conmigo. Gracias. De todo, todo, corazón. Dividido. Siempre. En kilómetros, en días y... en 20. 20 razones por las que seguir disfrutándoos cada día. El de hoy, desde luego, ha sido precioso. Y más bonito aún es saber que no será necesario un año entero para seguir sintiéndome la reina de la fiesta porque, al fin y al cabo, hacéis de mi vida una completa fiesta.

Os quiero. 20 veces hasta la luna y vuelta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario