¡Qué suerte volver a teneros aquí otro domingo más! Recordaréis, espero, que el último le dimos unas cuantas vueltas al amor, hasta que acabamos enamoradamente revueltos. Pues bien, hoy también nos queremos pero, queremos sobre todo, la suerte de querernos.
Maider quería suerte. Un domingo de y sobre suerte. Quizá por suerte. Y sorteando obstáculos... Somos los suertudos de estar aquí otra semana más. Porque... ¿Qué es la suerte? ¿QUÉ? Es acaso... ¿Un destino? ¿Es una casualidad? Quizá... ¿Cuatro hojas? ¿Una forma...? ¿... de vida? Una actitud, me dice Maider. Una consecuencia de lo que hacemos, un camino que nosotros mismos construimos. Me dice que no llega, que se crea. Que la creas tú. Lo lleva como lema de vida entintado en el tobillo para que cada paso que dé solo pueda ser en esa dirección. Lo lleva en los ojos y lo lleva dentro porque cree firmemente que su suerte, suya es. Un cóctel de un poquito de azar (que no debe superar la cucharadita) y sobre todo, nosotros mismos a grandes dosis.
Lo que me entra por la otra oreja es una versión bastante diferente de la suerte. Algo que necesitabas, me dicen. Esperado o inesperado, pero algo que necesitabas y, he aquí el matiz, que ocurre sin haber hecho nada para conseguirlo. Otros me dicen que es lo que utilizamos para definir las cosas a las que no les podemos dar explicación. ¿Y que me decís de la mala suerte? ¿Es mala suerte o ausencia de suerte?
¡Los hay incluso que me dan clasificaciones sobre distintos tipos de suerte! Suerte momentánea o... suerte en la vida. Que no te falte nada en ella, tener gente que te quiera... Que la buena suerte, efectivamente, se la forja uno, que el cariño se gana, que las personas solo se quedan cuando se cuidan, que toda búsqueda acaba teniendo su recompensa. Entonces... una recompensa, ¿quizá?
Eh, eh, pero esperad... Que aún queda la definición que más me ha gustado. "Haberte conocido". Aunque venga seguido de un "es broma", yo en el fondo sé que es la verdad, gracias. Nunca está de más que te lo recuerden. Yo en el fondo también os quiero.
De suerte a suerte y tiro porque me toca. Y dentro de todas estas reflexiones, ya no me atrevo a ser yo quien os diga qué demonios es la suerte, simplemente que... ¡últimamente me ponéis definiciones complicadas, eh! Pero, en cualquier caso, supongo que sea una actitud o un destino, es algo de lo que disfrutar. Es algo de lo que aprender y es algo que, queramos o no, nos acabará acompañando a cada paso que demos.
Yo no sé si tengo buena suerte o la tengo mala, si está sana o algo enferma, si es verde o quizá rosa. Que soy un poco torpe también os lo digo, y que tengo la suerte de caerme en el peor sitio pero, también por suerte, siempre unos amigos que, aunque después de un rato riéndose, me acabarán levantando. De la suerte os digo que no quiero que la mía cambie. Que quiero la suerte de teneros, para cada aventura, para cada viaje, para cada salto y para cada paso. La suerte de reír hasta llorar y de llorar hasta reír con la mejor de las compañías, siempre. Y es que sois vosotros mi verdadero amuleto y mi único trébol y es mi puño este que escribe cada palabra de la historia.
Bueno, vale, me voy a mojar. Creo que existe la suerte. Creo que es un poco de casualidad, algo quizá de destino y, por supuesto, unas cucharaditas de actitud. Creo que hay días en que se encuentra y días en que se nos cae del bolsillo, aunque solo en parte, porque hay otro trocito de ella que no tenemos sino que somos. Que somos por dentro. Y es que somos una pócima de buenos y malos, de pétalos y raíces, de hojas y de cuatros y de treses y de tréboles y de... de... De todo un poco, al fin y al cabo. De atar cabos. Y acabar construyendo la cuerda. De perder la cordura y, esperando tener buena suerte, salir a buscarla.
Suerte. ¿Azar? ¿O fortuna?
"Un pájaro posado en un árbol nunca tiene miedo de que la rama se rompa, porque su confianza no está en la rama sino en sus propias alas."
Y yo no sé si la suerte la escribe cada uno, pero sigo escribiendo cada semana, por mí, eso siempre, aunque últimamente sea para vosotros. Por vosotros empecé también una historia hace unas cuantas semanas y llega el momento de sumarle un nuevo capitulillo en el que, una vez más, me gustaría contar con vuestra ayuda. Pero esta vez vamos a cambiar un poco el juego, porque hoy, aunque quiero palabras, las quiero un poco diferentes. Quiero que cada uno de vosotros me dé un máximo de 3 palabras, que tendrán que ser, un sustantivo, un adjetivo y un verbo. ¡Y pronto os tendréis aquí en estas páginas de nuevo!
Suerte a todos para esta nueva semana. Cada día tenéis el reto de seguir construyéndola.
Gracias por la inspiración de esta semana, Maider, sigue pisando con suerte.
Fotografía: Maider Colinas
No hay comentarios:
Publicar un comentario