domingo, 12 de febrero de 2017

Echar de menos... Para nunca echar de más.

Enero empezó. Y así como empezó... También terminó. Acabaron las interminables tardes de biblioteca, aunque también volverán, pero todo a su debido tiempo porque ahora es momento de disfrutar, de volver a casa, de reencuentros. Y así volvimos a Vitoria y revolvimos en recuerdos y en presente, puede que en futuro quizá también.

Nos comemos los kilómetros una vez más porque nos negamos a que los kilómetros se nos coman a nosotros. Pero en realidad... ¿Qué es eso? ¿Qué es la distancia? Y esto me acaba llevando a un pequeño texto en el que me perdí en algún punto del camino como siempre. Vuelta(s) a los kilómetros de nuevo:

"La distancia.

Una vez más.

Tema de conversación por enésima vez en este blog, y en mis escritos durante todos estos meses desde aquel primer 17 de septiembre de 2015 del que ya hemos hablado alguna que otra vez .

Distancia. "Espacio o intervalo de lugar o de tiempo que media entre dos cosas o sucesos" dice la RAE. Demasiado simple para mí, quizá. Demasiado técnico, le falta alma.

Veamos qué dice Google. Distancia. "Distancias de Zaragoza a otras ciudades". Bueno, parece que al menos algo nos acercamos.

Distancia. Nostalgia. Echar de menos. Lágrimas. Vacío. Impotencia. Fuera de lugar.

Distancia. Independencia. Reencuentros. Apoyo. Calor. Cariño. Aprender.

¿Que qué es la distancia?

La distancia es...

Novedad. Nuevas experiencias, nuevas personas, nuevos sueños y nueva vida. Es construir una nueva vida paso a paso, letra a letra. Pensar que no serás capaz de hacerlo al principio. Y acabar sabiendo que de lo que no serías capaz ahora es de dejar esa nueva vida atrás. Es aprender a andar de nuevo. Romper con todo lo que era hasta ahora. Que ir a clase sea otra cosa, que incluso salir de fiesta también sea diferente y empezar a perderte en calles que tampoco visten ya las mismas baldosas.

La distancia es...

Querer dejarlo todo. Pensar solo en volver, en mandar a tomar viento todo lo que esté lejos de casa, que tú aquello lo dejas. Que tu lugar está en tu casa, que no tienes por qué estar fuera de él. Que nada tiene sentido si no te sientes tú, que nada tiene lógica si no encuentras tu sitio. Paciencia. Hasta que lo encuentras.

La distancia es...

Nostalgia. Vivir la misma historia en cada esquina de tu ciudad. Recorrer el camino que hacía unos meses era indispensable a diario y ahora te parece que incluso luce distinto. Viejos conocidos... que se encuentran después de mucho tiempo. Esa sensación agridulce cada domingo en la estación.

La distancia es...

La gente que dejas. La distancia es aprender a ser ese miembro que ya no está tantas y tantas veces, pero que en realidad nunca falla. La distancia es aprender que ya no serás parte de todas las anécdotas que recuerde tu cuadrilla cualquier tarde. Y sin embargo, imaginarte cada situación según la van narrando, tal y como ocurrió porque a estas alturas, ya las conoces demasiado. La distancia es aprender que ya no eres el abrazo siempre que hagas falta. Que no puedes arreglarlo todo con un "en 10 minutos donde siempre" porque esta vez con 10 minutos... No basta. Pero que, sea como sea, siempre estarás allí. Que una llamada de teléfono nunca será lo mismo, pero el cariño al fin y al cabo puede romper todas las definiciones de la Real Academia en 1000 pedazos y llegar al otro lado de esta de recta de 300. Poder ser el mayor apoyo sin estar y desde luego, que sean tu mayor apoyo sin que estén. Esta es una parte complicada, lo sé. A mí me ha costado asumirla. Pero así es, señores y señoras, ya no estás. Al menos no de la misma forma de siempre, porque siempre... siempre acaba cambiando.

La distancia es...

Ser el plato que falta en la mesa. El trozo de tarta sobrante en un cumpleaños. La no visita a tus abuelos. La distancia es ser el hijo, el hermano, el nieto, el primo... que de vez en cuando aparece, pero al que has perdido la costumbre de poner cubiertos para la cena. La felicitación a distancia. Y el tirón de orejas que nunca llegará o que, de hacerlo, será con retraso.

La distancia es...

La distancia es un viernes de vuelta. Y un domingo de marcha. Un tren. Un bus. Un coche. Ruedas, que te alejan. O te acercan, nunca lo sabrás.

Porque resulta que la distancia también es otra vida al otro lado de esos 300. Y es que, si faltas en algunas cosas, es porque estás en otras. La distancia es buscar el apoyo también en otros brazos, el cariño en una nueva pequeña familia que fuimos formando poco a poco. Ser un plato más en la mesa. Y una visita más, una fiesta más, una lágrima y una sonrisa más. Y es que lo sé, dejamos mucho atrás, pero también ganamos mucho por delante.

Y al final, la distancia es aprender, que no estarás físicamente en tantas y tantas ocasiones, pero que tampoco faltarás jamás.

Es echar de menos... Para nunca echar de más."

"Give the ones you love wings to fly, roots to come back, and reasons to stay"
("Dáles a aquellos que quieres alas para volar, raíces para volver y razones para quedarse")

Dalai Lama

¡Feliz domingo de kilómetros de vuelta a todos!

Fotografía: Liam McDonnell ( @LiamODD / Lmview.tumblr.com )

No hay comentarios:

Publicar un comentario