Navidad, Navidad, dulce Navidad. Navidades que tanto tiempo de estudio prometen siempre y nunca acaban por cumplir del todo. 2 semanas que nos quieren parecer mucho pero que siempre terminan, y siempre, además, con apuntes de más y tiempo de menos. El domingo pasado, por mucho que no quisiéramos, llegó para todos nosotros. Llegó el domingo y con él maletas para aquí y para allí, besos, abrazos; despidámonos que nos vamos. De nuevo a Zaragoza y por delante un mes que se antoja complicado. En casa esto también lo saben bien y así es que partimos con algún trocito de turrón y unos cuantos tuppers de más, muchas palabras de ánimo y ese apoyo que es capaz incluso de traspasar el cristal que suponen los kilómetros, para llegar a una ciudad sacudida por el cierzo, y ellos con el único objetivo de sacudirme a mí los miedos. Miedo, sí. Todos hemos tenido miedo antes de un examen y todos lo volveremos a pasar. Ni qué decir cuando tenemos por delante un mes lleno de estos particulares personajillos, que vendrán a sacar tanto lo mejor como lo peor de nosotros mismos. Miedo, sí. Y estrés, y ansiedad, desesperación, dudas, frustración, y una infinita lista de sentimientos negativos que estoy segura de que saldría si hiciéramos una lluvia de ideas.
Hemos tenido días mejores, lo sé, pero es lo que toca y es lo que llega y, como siempre se ha dicho, al mal tiempo buena cara. Bufandas al cuello, y hagamos frente a este frío enero. Enfundaos esas manos que tanto vais a necesitar en unos buenos guantes e impedid que vuestras ideas se escapen gorro en cabeza y barbilla en alto. Mirada al frente y adelante, lancémonos a hacerle frente a este frío fronte. Sí, lo sé, el viento pega fuerte e intenta llevarse por delante todo tipo de ropa de abrigo en la que nos hemos envuelto; nadie dijo que fuera a ser fácil. Caeréis, caeré, caeremos en la más absoluta desesperación alguna tarde entre apuntes, lo sé. Os saturaréis, me saturaré, nos saturaremos de información que no deja de entrar en nuestra cabeza y no parece tener mucha intención de quedarse allí esta tarde. Nos dará el bajón algún día y en ese momento en el que estemos a punto de darlo todo por perdido, en ese justo momento, llegará alguien a tiempo para sacarnos del pozo y hacernos reflotar. Llegará alguien que, con un abrazo, nos convenza de que aún no es hora de hacer la maleta (y no miro a nadie), que aquí no se baja uno del burro sin haberle dado una oportunidad antes. Pero no una oportunidad a medias tintas, no señores, vamos a preparar fuerte el puño para dar el golpe sobre la mesa. No os garantizo que vaya a salir bien (ojalá pudiera hacerlo) pero al menos sabremos que si vamos a morir, moriremos matando. Básicamente, vengo a deciros que aquí no se rinde nadie, que deeentro libros, apuntes, presentaciones, ordenadores, subrayadores, post-its... y a por ello. Tened días malos, tenedlos si los necesitáis, porque es imposible ser siempre un 100% pero vivir a ese 100% a veces también implica caer, sufrir, estar a punto de abandonar y... acabar por no hacerlo. Las emociones son reales, y este mes es, nada menos, que un auténtico cóctel de emociones. Vividlas como tal, también las necesitaréis.
"Es absolutamente necesario suicidarse cada cierto tiempo. Huir de uno mismo, perderse, levitar, ayunar, sentir el cuerpo vacío, agotado, dolorido. Mudar de piel, beber, vomitar, tocar fondo, follar con desesperación y luego no recordar nada. Estar ausente de todo. Para después, aferrarse a la vida. Reencontrarse. Vestir colores pastel, andar a paso ligero y sonreír a los vecinos cuando te saludan en la escalera. - ¿Qué tal estás, preciosa? - Jodidamente bien, gracias."
Ana Elena Pena, Sangre en las rodillas.
Últimamente estamos mordiendo mucho, ¿no creéis? Fuerte, cada domingo. Y en el día de hoy no íbamos a ser menos, así que mordamos, fuerte, apretemos los dientes, enseñémolos sin miedo y adelante, toca morder este enero cada día de la semana, cada folio y cada examen. Comámonos todas y cada una de las respuestas de ese maldito tipo test y hagamos que no nos resten puntos sino inseguridades. Vayamos a por todas y que sea lo que tenga que ser. Pero sobre todo. Recordadadlo. Recordad que rendiros ni siquiera es la última de las opciones hasta que la décima final esté dicha.
Seguro que, en esta situación, mi ama saldría con un "adelante mis valientes, ¡que son pocos y cobardes!". Y bueno, yo pocos no los veo, y digamos que muy cobardes tampoco me parecen, con esos ojos desafiantes y esos cantos afilados como dientes, pero hagamos que sean ellos los que salgan despavoridos y temblando de terror. Café, chocolate, patatas, chicles (ay, chicles...) para acabar con unos kilos de más y algunas neuronas de menos, unas ojeras de más y unos sueños de menos, pero ojo, solo en horas dormidas, porque nuestros sueños y objetivos en esta vida siguen muy en pie. De vivirla, hablo.
"Desde niño frotando lámpara tras lámpara sin darte cuenta de que el genio eres tú."
David Testal
Saquemos, pues, ese genio que llevamos dentro y demostremos de qué pasta estamos hechos. Yo también caeré, tranquilos. Y para los momentos de bajón, una llamada a casa quizá, unas palabras amigas tal vez, un poco de cariño seguro, que pronto nos acabarán sacando de nuevo y subiremos poco a poco hasta que, desde el palo mayor, viento en popa y a toda vela podamos cantar un "¡tierra a la vista!" que ponga punto y final a la odisea. Febrero, te esperamos con ansia.
No os robo más de ese tiempo que tan preciado es ahora. Mucha suerte a todos y... ¡A POR ELLOS! Yes we can! Nos vemos en dos semanitas por estas páginas y todas las tardes por la biblioteca.
"Sueña. Sueña con lo que quieres, con lo que tienes y con lo que no. Sueña dormida o despierta, sin medida y sin miedo. Sueña como si tu sueño fuera verdad, y suéñate a ti misma en ese sueño. Sueña como si tu sueño fuera realidad, porque la realidad se teje de sueños."
Brando.
Fotografía: Iranzu López de Armentia Osés
No hay comentarios:
Publicar un comentario