"¿Ya tienes pensado de qué va a ser el texto de este domingo?"
Dani López, fiel lector de mi pequeño rinconcito, jueves de plazoleta, 20:30 de la tarde.
"Pues no, aún no... ¿Alguna propuesta?" Y una serie de propuestas y proposiciones desproporcionadamente... Profundas, digamos. Sí, dejémoslo en profundas, y no profundicemos más.
Dani López, fiel lector de mi pequeño paraíso, viernes de postplazoleta y prepuente, 10:30 de la mañana. "¿Y ahora Leire? ¿Ya has pensado el tema?"
"No Dani, aún no..." Y aquí sí que cojo papel y boli y apunto la marea de ideas que llegan despuntando desde cada punto de la puntiaguda mesa. Que si el sur, que si la discriminación sexista en los juguetes ahora que viene la Navidad, que si depilaciones (sí, sí, tal cual, y esto no lo digo yo) para arriba o por abajo y una clara conclusión: sin pelos en la lengua.
Las cosas claras y el chocolate espeso. Y la sopa caliente y la ensalada fría. Y de nuevo 4 platos en esa mesa que últimamente solo viste 3. Casi 300 kilómetros para ser recibida por una cálida sonrisa que te helará la naricilla con sus termómetros vestidos de bajo cero. "Vitoria-Gasteiz", me da la bienvenida un letrerito. Sonrisa. Otra vez, otra vez en casa, por fin. Reencuentros que han precedido a otras despedidas unas horas antes y unos días de cercanía, y de distancia, por delante. Y es que siempre que hay dos extremos dejas algo a uno de ellos. Pronto se volverán a convertir en despedida y después, nuevo reencuentro. Y otra vez uno de los puntos desiertos en el mapa. Ley de vida. Y de muerte.
Seguimos en el camino, en la vida al fin y al cabo, variando y desvariando. Y es que cada punto final en estas páginas tiene un motivo detrás. Cada tema tiene una parte vuestra. Una inspiración, una sensación, una frase, una forma de ser, y a partir de ahí, mi tinta desvariando en horas y en conclusiones y filosofías. Escribo mi vida por vosotros y os escribo a vosotros en mi vida. Porque sois vosotros quienes la escribís. Cada. Puto. Día. Ups, perdón, pero hoy prometimos ir sin pelos. En la lengua, o bueno, en fin, donde se quiera, o donde no se quieran, quién soy yo para juzgarlo.
Muerde, muerde fuerte. La vida, no la dejes escapar. Muerde, saca los dientes. Ante la gente falsa, ante lo que no te guste, a lo que no estés dispuesto a soportar. ¿La discriminación sexista en los juguetes? Muérdela. Y que duela. ¿La depilación? Muérdela. Y que hiera. Mordeos de todo, menos la lengua.
Dani López, sigo sin tener ni idea cuál es el tema de este domingo. Tampoco sé si quiero saberlo. Sobre lo que me va saliendo... De la punta de la lengua.
"El individuo ha luchado siempre por no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de poder ser uno mismo."
Friederich Nietzsche.
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